Ruttiger escribió: ↑30 Ene 2026 09:57
No niego que disfrute tocando los cojones pero aquí la conversación ha sido la que ha sido, yo no he tergiversado nada: primero pones a la izquierda en tercera persona y luego matizas con un tufillo clasista bastante rancio que hablabas sólo de un cierto sector de la izquierda que no sabe leer.
En el fondo, no me estoy metiendo con la gente de izquierdas que no sabe leer entre líneas la información sesgada que consume, sino con el periodismo de izquierdas, que sigue refiriéndose a esta medida como "prohibición de desahucios", comprando en el fondo el mensaje de la ultraderecha de que si un inquilino no te paga nunca le vas a poder echar si es vulnerable. Cosa que es mentira. No entiendo como medios afines al PSOE (Prisa) o Sumar (Público, el diario...) usan ese puto término, cuando el fenómeno de los desahucios sigue a tope. Y cada día más, porque la vivienda sube y sube. Es normal que alguien menos informado que yo, que lo veo en el curro, compre la idea de que los desahucios se están prohibiendo. Pero no entiendo cómo no hay un análisis crítico de la medida desde la izquierda.
Ruttiger escribió: ↑30 Ene 2026 09:57Habría que empezar a mirarse un poco el ombligo y entender que hay trazas de verdad (o tropezones incluso) en el eterno mantra de la derecha de la "superioridad moral de la izquierda" y que ese tufillo de prepotencia de creernos mejor que el vecino con el que lleva años tratando de aleccionarnos el gilipollas de Rufián no hace más que jugar en contra del mensaje que se trata de transmitir. Y como muestra, el botón de tu camisa.
Creo que ese análisis de "la izquierda no sabemos comunicar, y a veces hemos sido paternalistas y hemos abusado de superioridad moral, y eso hace que no convenzamos a la gente" es, en el fondo, autoengañarse. La gente no vota izquierda porque es de derechas. Que sí, que el tono aleccionador de la izquierda es mejorable, que a mucha gente le da asco la superioridad moral de la izquierda y blablablá, pero yo, sinceramente, creo que el análisis de por qué no hay más gente votando a la izquierda es bien simple: somos pocos. La gente es socialdemócrata tibia o de derechas (o de ultraderecha). Somos pocos, y ya. No pasa nada. Podemos hablar de la unidad de la izquierda, del tono perdonavidas de Rufián, de la estrategia de Pablo Iglesias en los últimos 15 años... pero esa es la realidad.
Ruttiger escribió: ↑30 Ene 2026 09:57No basta con tener ideas, hay que llevarlas a cabo, y no hablo de cambios geoestratégicos, hablo en términos más mundanos, de que si recitas de memoria todos los tratados feministas pero tratas a las mujeres como personas inferiores, no eres feminista (de este tipo concreto de especímenes están Podemos y las manifestaciones del 8M repletos); o que por más que creas en la justicia social, la igualdad de oportunidades, el principio de solidaridad y el reparto equitativo de la riqueza, si ridiculizas o ninguneas a un sector de la sociedad por sus capacidades lectoras, igual estás siendo un poco hipócrita y crees que te tiras peos más altos que el culo.
Que hipócritas somos todos, oye. Que de lo que se trata es de saber detectar las propias contradicciones, combatir las que se pueda y aceptar que es imposible librar todas las batallas, que no es nuestra responsabilidad cambiar el mundo, pero por lo menos reconocerlas y tratar de controlarlas y no ofenderse por ellas.
Yo tengo mis muchísimas contradicciones detectadas. Y hace tiempo que no me preocupan. Soy un ser humano imperfecto, que bastante tiene con currar en una profesión dura y en la que creo que ayudo a los demás (lo de los desahucios es un 1% de mi jornada, ahora lo hace otra persona solo con mi supervisión), intento dar una educación a mis hijos centrada en que sean buena gente y no pisen a nadie, me lo curro para llevar adelante un matrimonio que dura ya 25 años, cuido de mis mayores y trato de no pisar a nadie en la vida. Puedes pedirme coherencia 100%, pero nadie la tiene. Creo vivir más o menos acorde a mis valores, y siempre ahí ahí un porcentaje de contradicción, mezquindades, y pisotones más o menos involuntarios a los demás. Hace tiempo que me he perdondado.
¿Me haces ver que he hablado de la izquierda en tercera persona? Me explico y matizo, porque me considero parte de la izquierda y soy primera persona del plural. ¿Soy el Ché Guevara? Por supuesto que no. ¿Me da la vida para intentar transformar el mundo? Al menos, trabajo ayudando a los demás, y creo DE VERDAD en la importancia y función del servicio público, y soy muy crítico en cómo se gestiona y con qué finalidad. Mientras tanto, hago lo que puedo con mi vida, mis dolores, mis responsabilidades. Hace tiempo que me perdoné a mí mismo.
Ale, me voy a visitar una casa de un señor que tiene basura hasta el techo, a ver si le convencemos para limpiar, implantar un servicio de ayuda a domicilio, que acepte el apoyo de un educador, etc.
Cretino.