Yo no lo veo como un problema de afinidad al género, sino que el cine ha evolucionado desde la época de Sirk y Fassbinder hasta el año 2026, y hoy en día tenemos un poco menos de tolerancia hacia la sensación de que nos dan gato por liebre (¿quién narices tiene un trabajo normalucho y vive en un piso de diseño y contrata a una mujer para que le cuide los niños por la noche en España?). Los tiempos en que un don nadie interpretado por un galán (yo qué sé, Cary Grant) vestía trajes a medida y vivía en una casa enorme, hace tiempo que quedaron atrás. Yo soy más de "The Florida Project" que de casas de reportaje del Hola. Por otra parte, Almodovar es muy amigo de los colores vivos (me he tenido que reprimir para no escribir "chillones") y yo no. Ojo, que me encanta que la estética de una peli esté cuidada (Sorrentino me encanta), pero la decoración por la decoración me saca de la peli, salvo que el protagonista sea millonario y esa estética venga a cuento para explicarte que está forrado.jairo195 escribió: ↑08 May 2026 01:22 Por lo que me cuentas creo que es más un problema de afinidad con el género, Corle. La falta de verosimilitud y la opulencia de los decorados son los dos puntos que la crítica siempre ha atacado para denostar el melodrama como género. Se preservó el esplendor de los casoplones del Hollywood de las comedias los 30, que hacía que el público sumido en la Gran Depresión se evadiera en los cines, para así crearle al espectador un ambiente suficientemente cómodo para hablar de sentimientos. Sentimientos femeninos, claro.
Empezando con Sirk, siguiendo con Fassbinder y hasta hoy desde que Almodóvar dejó la comedia. Fíjate que ya en Mujeres al borde a un ataque de nervios hizo la coña del falso decorado poniendo las gallinas en un balcón con el cielo madrileño pintado en un mural de fondo. Hace poco, además, escuché en un podcast una escena que no recordaba: Rossy de Palma llegaba al ático y le decía a Banderas "Esto no es una casa, casa. Y yo te pedí una casa". Desde entonces lo de las casas de los personajes de Almodóvar fue desde la exageración hasta ya la autoparodia con las dos últimas.
Es cierto que, en cierto modo, se es un poco injusto con Almodóvar en este sentido, porque nos tragamos esta misma disonancia en productos estadounidenses, en los que los policías tienen cochazos y casas gigantes, y en que los protagonistas de Friends, con sus trabajos precarios, vivan en medio de Manhattan, pero eran otras épocas y era USA, prescindimos de la credibilidad en productos de consumo sin una historia dramática detrás.
Por otra parte, donde tú ves autoparodia almodovariana, con ese gusto por la decoración y las casas de diseño, yo veo anteponer el gusto por lo estético por encima de la credibilidad de la historia. Pero bueno, es cuestión de gustos.
No sé, yo creo que más que el género, o la época, o los decorados, es que no sintonizo mucho con el mundo y la afectación de Almodóvar. Si repaso sus películas (y he visto muchas), solo me gustan (bastante-mucho) "Todo sobre mi madre", "Volver" y "Dolor y gloria". Por el contrario, algunas de ellas, no es que no me gusten, sino que me dan vergüenza ajena ("Kika", "La piel que habito"...). No soy fan de Almodóvar, no. Tampoco le tengo manía, como le tienen algunos (a veces por razones simplemente cinematrográficas, a veces por homofobia o enfrentamiento ideolgóico, por sociata). Simplemente no es un cine que me suela gustar. Eso sí, cuando me gusta (esas 3 que menciono) me gusta mucho, e incluso me emociono.
Que cuide la estética no me molesta en determinadas pelis y ocasiones. El "Cucurrucucú paloma" de Caetano Veloso está muy cuidado estéticamente, y en su momento me puso la carne de gallina. Tendría que volver a ver la escena, pero la recuerdo con una atmósfera cuidada y bella, que seguramente si la reviso será esteticista y pasada de rosca, pero oye, me gustó en su momento.
Esto entiendo que se lo dices a Tonettis u otros, porque yo ya he aclarado que Penélope Cruz me parece una actriz buenísima, y que llevo defendiendo esta postura desde los años 90. Y que, incluso, cuando veía "La quinta marcha" ya estaba loco por ella. Y me parece inteligente.
Creo que a Penélope Cruz le han penalizado, en el reconocimiento de su figura en España, dos cosas: por un lado, su voz, que es particular, y segundo su emparejamiento con Bardem (odiado por medio país) y con ciertas posturas políticas que están, más o menos, entre la socialdemocracia ligth y la Berdadera Hizkierda, con contradictorios toques de "si se tercia anuncio aerolíneas de países dictatoriales, que pagan bien y me embolso la pasta".
Bardem me parece un titán de la actuación, uno de los mejores actores de su generación.