Guardiola:
Después de un partido contra el Piacenza, el 21 de octubre de 2001 y el 4 de noviembre a Roma contra el Lazio, dio positivo por nandrolona en un control antidopaje, motivo por el cual fue castigado con cuatro meses de suspensión, una multa de 2.000 euros y sentenciado a 7 meses de prisión.7 8 A pesar de no tener que cumplir finalmente con la pena de prisión, Guardiola y su abogado intentaron demostrar la inocencia del jugador. Entre las pruebas aportadas figuraron informes elaborados por expertos como Jordi Segura (miembro de la comisión antidopaje del COI) que explicaban que el cuerpo de Guardiola producía más nandrolona de lo normal. Aun así, la Fiscalía Italiana no le dio la razón al jugador, a pesar de contar tan sólo con la prueba del laboratorio de Roma y contando con la presencia de un juez honorario, en lugar de un juez de carrera, hecho muy raro en sentencias de prisión. El 23 de octubre de 2007 el Tribunal de apelación de Brescia le absolvió de toda culpa bajo la fórmula de que "el hecho no subsiste", lo que, según su abogado en Italia, Tomaso Marchese, es una "absolución muy amplia y evidencia que Pep no se ha dopado nunca".9 No obstante, el Fiscal Antidopaje del CONI, Ettore Torri, pidió la reapertura del caso, ya que consideraba que los motivos de la absolución eran "inaceptables".10 Dicha solicitud fue desestimada por el Tribunal Nacional Antidopaje de Italia el 29 de septiembre.11
Marta Dopínguez:
El 9 de diciembre de 2010 fue detenida por la Guardia Civil dentro de una investigación sobre dopaje denominada Operación Galgo, en la que también se vieron implicados su entrenador y el médico Eufemiano Fuentes.16 Tras prestar declaración, quedó en libertad con cargos. Según fuentes de la investigación, se encontraron en su casa medicamentos y documentación vinculados con la red desarticulada (de la que hubo 14 detenidos entre médicos deportivos, farmacéuticos, entrenadores, representantes y deportistas de élite), a la que se imputó un delito contra la salud pública.17 Al día siguiente, la Real Federación Española de Atletismo la suspendió cautelarmente como Vicepresidenta.18
Según se informó en días posteriores, la Unidad Central Operativa de la benemérita venía realizando un seguimiento a la atleta desde abril, período durante el cual recabó fotografías y conversaciones telefónicas que la vinculaban con la red.19 Por su parte, la deportista, en unas primeras declaraciones escritas realizadas cuatro días después de su detención, afirmó que en el registro efectuado en su casa no se habían encontrado sustancias prohibidas.20
El 22 de diciembre compareció21 ante la juez titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid como imputada en la trama, quedando a continuación en libertad con cargos por un delito contra la salud pública y blanqueo de dinero (en su posterior declaración a los medios, Domínguez negó cualquier implicación).22 A principios de enero de 2011, la Fiscalía pidió que se anulase el testimonio de Domínguez por haberlo hecho con la doble condición de imputada y testigo.23 A finales de ese mismo mes, la juez titular del Juzgado 24 de Madrid promulgó un auto por el que el proceso de la «Operación Galgo» se dividía en cuatro partes distintas, quedando la imputación individual a Marta Domínguez separada del procedimiento colectivo para los supuestos cabecillas de la red ilegal de tráfico de sustancias ilegales;24 por otro lado, el auto ratificaba la imputación a Domínguez de tráfico de anabolizantes y se le acusaba también de cometer un delito contra la hacienda pública.25
En el mes de abril, tras los resultados negativos en los análisis realizados por la Agencia Española del Medicamento, la Agencia Estatal Antidopaje y el laboratorio de Colonia, la juez de la 'operación Galgo', Mercedes Pérez Barrios, archivó el caso por suministro de sustancias dopantes, exculpando a Marta Domínguez de una de las acusaciones que existían en su contra (se mantenían las imputaciones por un presunto delito fiscal y por, supuestamente, haber suministrado sin receta y administrado un fármaco a otro deportista).26
A mediados de mayo, la juez dictó un auto que incluía la anulación de las escuchas telefónicas practicadas por la Guardia Civil a la atleta.27
En julio, la juez Mercedes Pérez Barrios, exculpó a la atleta tanto del cargo de dopaje, como del de suministrar sin receta fármacos a su compañero de entrenamientos libres Eduardo Polo.28
Finalmente, en noviembre, la juez archivó la causa contra la atleta por Delito Fiscal,29 haciéndose referencia en el auto a una «reprochable infracción tributaria». Por lo demás, en el escrito judicial quedó indicado también que «lo que se pone de manifiesto son las sospechas de que Marta Domínguez fuese consumidora de sustancias prohibidas en el deporte, lo que daría lugar a una sanción en dicho ámbito, pero nunca a una imputación penal».30
La verdad que no estoy tan puesto en estos dos casos como en el de Contador, que he seguido más o menos de cerca y me he leído las 90 y pico páginas de la sentencia del TAS, pero vamos, lo de Marta pintaba a chanchullo desde el primer momento, desde la cara de puta que tiene, vamos. Y Guardiola... vamos, por favor. Seamos serios.
PD:
Tejera escribió:mayhem escribió:Puede que con el "y punto" vaya implícita una negativa a cualquier argumentación, pero: ¿porqué crees eso? ¿Porqué crees a Contador?
Pues si te digo la verdad, puede que no haya motivo que parta de la razón o de la reflexión. Es pura corazonada, llámalo como quieras.
Sí, creo que "corazonada" es una palabra inmejorable.
Spoiler: mostrar
Alguna vez te habrá pasado a ti, supongo...
Sí, y normalmente ha terminado en brutal desengaño y sensación de gilipollas. Lo cual no quita que tu corazonada pueda ser cierta, eh, pero... joder. Debes tener un póster de "I want to believe" en tu habitación.

